Libros para decirle a tu pareja que no es más tu pareja

Por Leticia Bianca – @tododoble

Consciente de la pasión del macrismo por jodernos la vida y complicarnos el acceso a los libros, que se han convertido bienes suntuarios, Leticia Bianca presenta hoy su segunda columna de “Libros gratis contra el ajuste”, esta vez con cuatro recomendados para cortar con tu pareja porque “es mejor un final horrible que un horror sin final”. Y todo al alcance de un click.

 

Realidad: La plata no alcanza. Explicación: Ganó Macri. Marco teórico: la derecha neoliberal conquistó Occidente. Solución: una serie de recomendaciones de libros gratis para sumergirnos en la ficción y olvidarnos del mundo. En tiempos de Trump, Putin, Temer y Macri, leer ficción sin pagar sobreprecios dolarizados es nuestra única revolución posible. Venceremos.

En este caso recordamos a Phillip Scheidemann, el socialista que al comentar la rendición de Alemania en la Primera Guerra Mundial sentenció “Es mejor un final horrible que un horror sin final” y compartimos algunas novelas para inducir sutilmente a tu pareja a pensar que puede que uno de los dos este de más en la relación, o que algo entre ustedes debería modificarse, quizás las coordenadas geográficas, el huso horario o el estado civil.

 

 

 

 

Cómo ser buenos, de Nick Hornby

Un matrimonio en conflicto, una ama de casa desesperada, un gurú del mindfulness y una infidelidad. Todos los elementos necesarios para que una de las mejores plumas británicas saque chispas no solo de la crisis de los 40 sino también de la debacle del modelo de consumismo babyboomer que llevó a la clase media inglesa de creerse completamente realizada a sentirse definitivamente decepcionada de sus propios logros. Matices de clasismo, new age y mucho humor en una novela que si no hablara de desamor, hablaría de amor todo el tiempo y puede servir de disparador en tu relación para discutir sobre por qué no se están asesinando mutuamente si es lo que quieren en el fondo.

 

 

 

 

 

 

Tuya, de Claudia Piñeiro

La ya instaladísima best seller vernácula, que dejó mucha tela para cortar en su reciente discurso en la feria del libro, siempre parece estar queriendo decir mucho más de lo que dice con sus novelas de misterio. En este caso, una historia de enredos, crimen y familias rotas le sirve para indagar también en los sinsabores del matrimonio, la felicidad del hogar y otras falsas luces del modelo “casa auto perro” que nuestros padres (¿y nosotros?) compramos con mucha facilidad del capitalismo más puro. ¿Qué pasa cuando una señora bien termina siendo una señora mal? Aquí los detalles más escabrosos de la mente de una asesina de barrio cualquiera pueden venir bien de excusa para discutir con tu pareja sobre lo que llegaríamos a hacer si nos sentimos traicionados.

 

 

 

 

 

 

 

Vía revolucionaria, de Richard Yates

Una pareja de normales norteamericanos de la década del 50 parece ser lo menos normal del mundo a través los ojos del agudo escritor de muchos de los discursos de Kennedy. Padres de dos hijos, Frank y April Wheeler intentan salir de la típica propaganda del sueño americano pero no lo logran. Las idas y vueltas sobre un supuesto viaje a París que solucionará todos los problemas de lo que Yates llamó “la era de la ansiedad” sirven de protagonistas para instalar el telón de fondo de la posguerra y hacer estallar por los aires el statu quo de la fórmula de la felicidad. Si le regalás esto a tu pareja quedará claro entonces que necesitan un París, un Londres, o aunque sea un Chascomús urgente.

 

 

 

 

 

 

 

Felices los felices, de Yasmina Reza

Autora de las conocidas Art (en cartel en Argentina durante una década) y Un dios salvaje (adaptada al cine de la mano de Polanski), esta francesa sabe de lo que habla cuando desmenuza en sus historias el desamor, el fracaso, el desapego y las vicisitudes de la vida en pareja. Casi una decena de relatos con personajes repetidos en diferentes circunstancias nos dejan claro que los que parecen felices generalmente no lo son. Además, la crítica al sistema capitalista late siempre, subterráneamente, en este muestreo de infelicidad congénita y es en el posmodernismo más cínico donde reside la gracia del libro: el capitalismo engendra su propia (sutil, gris, abúlica) destrucción. Con tu pareja leyendo esto, poco queda para discutir, además de cómo van a dividirse los bienes.

 

 

 

 

 

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