Rebelión en la selva

Por Pedro Perucca

Oiga, chamigo aguará, obra para niños basado en el texto clásico de Adela Basch, volvió a la cartelera porteña en una tan dinámica como comprometida puesta de Ivana Zacharski. Porque en la selva chaqueña también pasaron cosas y los animales están dispuestos a enfrentarlas.

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“…habrá que temer que el egoísmo y la falsedad extiendan un día
su funesto imperio , inclusive en el interior de esas selvas y montes,
que actualmente son pacíficas moradas de pobladores aún más pacíficos”
Alcide d’Orbygny (1835)

Una nueva puesta de la obra teatral infantil Oiga, Chamigo Aguara: Pieza En Un Acto de Selva Adentro fue repuesta en el Espacio IFT. La puesta de Ivana Zacharski rescata el espíritu más rebelde y subversivo del texto de Adela Basch, que pese a haber sido escrito en 1985 cobra una paradójica actualidad en su planteo de resistencia común de los oprimidos contra los abusos de la ley.

La historia es sencilla: el aguará (aguará guazú, zorro grande en lengua guaraní) encuentra un bolso con un uniforme y, en la mejor tradición zorruna, comienza a pensar cómo sacarle provecho al hallazgo. Así este cánido disfrazado de milico decide comenzar a cobrar un inédito impuesto al tránsito por algunos de los senderos de la selva chaqueña por los que suelen transitar los animales.

El zorro argumenta que así lo justifica “la ley de la selva” y al principio los animalitos, entre sorprendidos e indignados por la novedad, ceden al peaje. Un pollo o unas mandarinas serán los primeros pagos en especias. Pasa Teteu, la tero, y paga. Pega sus clásicos gritos, pero paga, temerosa. Lo mismo hace Tatú, el armadillo. Se indigna, reniega, pero paga. Mboí, la víbora yarará, logra burlar la autoridad del aguará y pasa sin pagar. Pero sigue siendo un recurso individual. Tendrá que llegar Tuí, la tan encantadora como revolucionaria cotorra, para exponer el engaño del aguará y lograr unir a todos los animales contra la estafa.

La puesta es tan enérgica como atractiva visualmente, para disfrute de los pequeños y pequeñas, que participan y apuntan a los actores y actrices durante toda la obra. El registro actoral es, por supuesto, exagerado y expansivo, lo que va bien con un texto simple y humorístico, que juega efectivamente con la prosa rimada, en un recurso que los chicos disfrutan cada vez. La escenografía, a pesar de ser muy simple, permite diversos juegos y acciones que potencian la dinámica de la propuesta. Los actores y actrices cumplen con solvencia con sus roles y se los nota lo suficientemente relajados en escena (la mayoría de ellxs ya estuvieron en una primera temporada en las vaciones de invierno de 2017) como para interactuar con el público infantil, mientras que la música en vivo siempre suma.

Adela “Dolly” Basch es una escritora argentina especializada en literatura infantil, que viene publicando hermosos textos desde 1979, año en que editó Abran cancha que aquí viene Don Quijote de La Mancha. Dirigió colecciones de literatura infantil y juvenil en varias editoriales y en 2002 fundó Ediciones Abran Cancha. También fue miembro de la comisión directiva de ALIJA (Asociación del Libro Infantil y Juvenil de la Argentina, sección argentina de la Organización Internacional para el Libro Juvenil).

Todos los textos de Basch aprovechan el humor como recurso dramático y político. Dice Basch en una entrevista que la literatura y el humor, cuando son buenos, “tienen una parte importante en nuestra formación como personas”. Y agrega: “Siempre están diciendo algo que transgrede los límites de lo establecido y los límites que ponen los que están en el poder, en general. Siempre la literatura y el humor ofrecen la posibilidad de ir un poco más allá. Muchas veces es urticante y molesta”. La autora concluye: “El humor nos ayuda a buscarle una vuelta a las cosas y nos lleva a tener una actitud más creativa, de no aceptación de lo establecido solamente porque está establecido. Nos ayuda a buscar caminos nuevos y eso es molesto muchas veces”.

Esta “no aceptación de lo establecido” tiene una expresión muy clara en Oiga, chamigo aguará, que fue publicado en 1985 por Ediciones Colihue, dentro de su colección Libros del Malabarista. En aquél tiempo, a dos años del fin de la dictadura cívico-militar, la imagen del zorro aprovechándose de los galones para seguir abusando de los civiles tenía un peso particular. También lo tenía la unidad de los civiles oprimidos que despiertan, descubren el engaño y logran expulsar al pequeño dictador gracias a la unidad y a la radicalidad de sus posiciones. No es casual que en el texto aparezcan invocados al pasar el Che Guevara y Rosa Luxemburgo como símbolos de la resistencia y de la lucha.

“Será necesario unir fuerzas y juntos proclamar: ¡la libertad ante todo y de su mano la verdad! La cotorra, la serpiente, el tero y el tatú tendrán que luchar, bailar y cantar para quitarle al zorro su disfraz de autoridad, que es una pura apariencia, como es toda autoridad que se impone con violencia”, proclama este verdadero manifiesto animal contra la opresión y el abuso del poder.

Lo significativo es que aquél texto, aparentemente tan anclado a una época haya recobrado resonancias tan particulares en estos tiempos de revolución de la alegría. La apropiación lucrativa del espacio público, el manoteo desesperado de los bolsillos ajenos apoyándose en una legalidad más que discutible y en una cada vez más naturalizada prepotencia policial, ha vuelto a a ser tema de actualidad. Es cierto que las charreteras ya son decorativas, apenas símbolos de impunidad, pero el abuso y la injusticia sobreviven bajo nuevas formas. Y la forma de desenmascararlos y derrotarlos, como siempre, pasará por la unidad y la acción colectiva que lo logren sobreponerse al miedo y al aislamiento. Ayer y hoy. No es mala lección para cualquier niñx.

Ficha técnico artística
Actúan: Fernando Arfuso, Zoe Baez, Hernán Crismanich, Milagros Fabrizio, Paulina Rouillé
Músicos: Diego Vegezzi
Vestuario: Dulce Huilen Azul Ramirez
Escenografía: Dulce Huilen Azul Ramirez
Iluminación: Eduardo Maggiolo
Fotografía: Dulce Huilen Azul Ramirez
Asistencia de dirección: Andrea Cabanelas
Producción: Marina Kryzczuk, Carolina Posse
Colaboración coreográfica: Virginia Ravenna
Dirección: Ivana Zacharski

Espacio IFT
Boulogne Sur Mer 549 (mapa) – Capital Federal
Teléfonos: 4962-9420 / 4961-9562
Web: http://www.teatroift.org.ar/
Entrada: $ 300,00 – Domingo – 16:00 hs – Hasta el 04/08/2019

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