{"id":1481,"date":"2020-09-07T13:00:00","date_gmt":"2020-09-07T13:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/proyectosynco.com\/?p=1481"},"modified":"2020-10-23T13:58:10","modified_gmt":"2020-10-23T13:58:10","slug":"sexualidades-prosteticas-en-el-capitalismo-de-plataformas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/?p=1481","title":{"rendered":"E-girls, incels y sexdolls. Sexualidades prost\u00e9ticas en el capitalismo de plataformas"},"content":{"rendered":"\n<h2><\/h2>\n\n\n\n<p> <\/p>\n\n\n\n<p>\n<strong>Sexualidades\nmediatizadas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p> La pandemia de COVID-19, con las cuarentenas que impuso y todav\u00eda impone a las sociedades, arrastr\u00f3 una generalizaci\u00f3n del teletrabajo en actividades ligadas a la cultura, la ense\u00f1anza y la administraci\u00f3n, entre otras. Pero tambi\u00e9n acarre\u00f3 una mayor digitalizaci\u00f3n de los afectos y los v\u00ednculos fuera del trabajo asalariado. Las videoconferencias se volvieron medios para seguir en contacto con familiares que pertenecen a grupos de riesgo o hablar con amigxs que temporalmente no podemos o queremos ver en presencia. Tambi\u00e9n creci\u00f3 la digitalizaci\u00f3n de la sexualidad y los afectos. Volver a instalar Tinder, pasar m\u00e1s tiempo en Instagram o aunque sea chatear m\u00e1s con extra\u00f1xs, parece inevitable desde que, cuarentena mediante, es m\u00e1s dif\u00edcil conocer gente para muchas personas, en especial para quienes no estaban previamente en pareja. Ahora bien, la digitalizaci\u00f3n de la sexualidad y los afectos, \u00bfEs transitoria? \u00bfO se trata de una tendencia preexistente que se aceler\u00f3 con las inevitables medidas de aislamiento? \u00bfC\u00f3mo se est\u00e1n redefiniendo los v\u00ednculos y las subjetividades en este contexto?<\/p>\n\n\n\n<p>\nVoy\na recorrer tres figuras del amplio bestiario de las sexualidades\nposthumanas: las <em>e-girls<\/em>,\nlos <em>incels\n<\/em>y\nlas <em>sexdolls<\/em>.\nUn denominador com\u00fan atraviesa a las tres: las vidas de varones cis\nheterosexuales que est\u00e1n solos frente a la pantalla y que, de\ndiferentes maneras, negocian la <em>performance\n<\/em>compleja\nde una masculinidad prost\u00e9tica en un entorno hipermediatizado. Esta\nmasculinidad, sospecho, se <em>decodifica\n<\/em>pero\nse resiste a <em>queerizarse<\/em>,\nen la interacci\u00f3n entre la mercantilizaci\u00f3n capitalista de los\nafectos, la desorganizaci\u00f3n y reorganizaci\u00f3n de las sexualidades y\nel trazado de nuevas formas de la subjetividad.<\/p>\n\n\n\n<p>\n<strong>Tecnolog\u00edas\ndel g\u00e9nero<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\nToda\npol\u00edtica, o mejor, toda organizaci\u00f3n de la sociedad, est\u00e1 mediada\ninevitablemente por sus artefactos materiales. En las \u201ccosas\u201d con\nlas que interactuamos, desde los paisajes que emplazan nuestras\nsociedades hasta los cultivos que nos alimentan, se plasman, disputan\ny organizan nuestras formas de vida. Como han sostenido lxs\naceleracionistas, la <em>hegemon\u00eda<\/em>\npol\u00edtica no es solamente una cuesti\u00f3n simb\u00f3lica o discursiva, sino\nque se concretiza en entornos artefactuales. Las <em>hegemon\u00edas\nmateriales<\/em>\nmarcan la <em>constituci\u00f3n\nen cosa<\/em>\nde las formas de coexistencia sociales y pol\u00edticas, vi\u00e9ndose\ncondicionadas por las relaciones sociales y condicion\u00e1ndolas a su\nvez. Esto vale tambi\u00e9n para las tecnolog\u00edas del g\u00e9nero, la\nprincipal de las cuales es probablemente <em>el\nhogar<\/em>.\nPodemos pensar, por ejemplo, que cierta disposici\u00f3n de la casa\nsuburbana funcion\u00f3 como tecnolog\u00eda dom\u00e9stica del patriarcado\nfordista. Esta articulaci\u00f3n capitalista-patriarcal se basaba en el\n<em>salario\nfamiliar<\/em>,\ncuya premisa era pagar a un trabajador (var\u00f3n, heterosexual, blanco)\nun sueldo lo bastante grande para mantener a una familia completa. En\nese esquema reproductivo, como se\u00f1al\u00f3 Nancy Fraser, la mujer y lxs\nhijxs se consideraban dependientes personales del trabajador var\u00f3n,\nconstituy\u00e9ndose la familia patriarcal heterosexual como forma de\nreproducci\u00f3n social estandarizada.\nEsa forma de reproducci\u00f3n social se plasmaba, tambi\u00e9n, en la\narquitectura de los hogares, preparados para albergar una familia\nnuclear que realiza actividades reproductivas (cocina, crianza de\nni\u00f1xs, etc.) en el \u00e1mbito dom\u00e9stico, separada del trabajo\nasalariado pero tambi\u00e9n de otros lazos comunitarios.<\/p>\n\n\n\n<p> Con el neoliberalismo, el modelo familiar fordista retrocedi\u00f3 socialmente, derribado por luchas feministas contra el androcentrismo en el mundo del trabajo, por un lado, y ataques empresarios contra los salarios elevados, por el otro. El modelo reproductivo neoliberal se basa en cambio en la \u201cfamilia de dos salarios\u201d, donde se necesitan al menos dos ingresos para sostener un hogar de trabajadorxs. En paralelo, en sectores sociales de mayores ingresos, ha crecido la cantidad de gente que no convive en estructuras de tipo familiar durante buena parte de la vida, porque las personas aplazan la maternidad\/paternidad hasta edades m\u00e1s avanzadas, porque se separan varias veces en lugar de tener \u201cun amor para toda la vida\u201d, porque prefieren no convivir con sus v\u00ednculos, etc. El mandato de construir familias, sin dejar de existir, se estira y flexibiliza, lo que redunda en un incremento de la cantidad de personas que viven solas. Inevitablemente, el cambio se plasma materialmente en la arquitectura de los hogares. En la Ciudad de Buenos Aires, en 2011, el 78% de los permisos de construcci\u00f3n otorgados se correspondieron a unidades de uno o dos ambientes. \u00bfQu\u00e9 tipos de relaciones sexo-afectivas se <em>concretizan<\/em> en torno a esta tecnolog\u00eda del g\u00e9nero que es el departamento monoambiente?<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"410\" height=\"230\" src=\"http:\/\/proyectosynco.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/image.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1482\" srcset=\"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/image.png 410w, https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/image-300x168.png 300w\" sizes=\"(max-width: 410px) 100vw, 410px\" \/><figcaption>Fuente: BBC<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>\n<strong>Eso\nque llaman amor, \u00bfpuede ser un teletrabajo pago?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\nAlgunas\nnuevas tecnolog\u00edas sexuales en el campo de las plataformas digitales\nse inscriben en la din\u00e1mica de una <em>sexualidad\ndecodificada<\/em>\nen el capitalismo tard\u00edo, que trastoca (ser\u00eda exagerado decir que\ndisuelve) el familiarismo heredado. Una de ellas es <em>Onlyfans<\/em>.\nEsta plataforma se basa en una estrategia, bastante difundida hoy\nd\u00eda, de <em>paywall<\/em>:\nusuarixs pagan dinero para acceder a material de otra manera\nbloqueado, generado directamente por creadorxs de contenido\nindependientes. Como si nuestrx <em>youtuber<\/em>\npreferidx empezara a cobrar por el acceso a sus videos, y\nestuvi\u00e9ramos dispuestxs a pagarle. Existen varias plataformas de\neste tipo, por ejemplo, <em>Patreon<\/em>,\ndonde encontramos a <em>influencers<\/em>\ncomo el psic\u00f3logo conservador Jordan Peterson o la cantante de las\nDresden Dolls, Amanda Palmer, que ganan varias decenas de miles de\nd\u00f3lares al mes solamente con sus contenidos online.<\/p>\n\n\n\n<p> Si bien no est\u00e1 reservada a un tipo particular de contenido, Onlyfans ha sido el <em>site <\/em>privilegiado de un devenir emprendedorista de la industria digital del sexo. La pornograf\u00eda es, hace a\u00f1os, uno de los principales negocios de internet, con 28.000 usuarixs por segundo viendo porno continuamente y un 12% del total de websites de la red dedicado a la industria, seg\u00fan cifras de 2010. La novedad, ahora, parece ser la proliferaci\u00f3n de <em>e-girls <\/em>(y, en menor medida, <em>e-boys<\/em>) que ofrecen un contenido adulto pago directamente a lxs usuarixs, sin necesidad de productoras o jefes, habitualmente desde sus casas, con la sola mediaci\u00f3n las plataformas digitales. Onlyfans permite a lxs usuarixs suscribirse a sus creadorxs de contenido favoritxs por una suma de dinero mensual, que se divide en 80% para lxs <em>influencers<\/em> y 20% para la plataforma.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"600\" height=\"315\" src=\"http:\/\/proyectosynco.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/image-1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1483\" srcset=\"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/image-1.png 600w, https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/image-1-300x158.png 300w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>\nLiderando\nlo que algunxs han llamado la <em>uberizaci\u00f3n\nde la masturbaci\u00f3n<\/em>,\nla plataforma ten\u00eda el a\u00f1o pasado 60.000 creadorxs de contenido y\nunxs 7 millones de usuarixs, constituyendo un negocio\nmultimillonario. Por lo general, la estrategia de marketing de las\ne-girls se completa con la gesti\u00f3n de una cuenta de Instagram\np\u00fablica, que sirve para difundir la propia imagen y atraer p\u00fablico.\nUna de las m\u00e1s famosas modelos de Onlyfans, la australiana Jem\nWolfie, maneja una cuenta de Instagram de 2,7 millones de seguidores\ny posee una fortuna estimada en 2 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n\n\n\n<p>\nRecientemente,\nalgunxs personajes del mundo del espect\u00e1culo abrieron cuentas de\nOnlyfans, a las suben contenido <em>soft<\/em>,\nobteniendo grandes cantidades de seguidorxs en poco tiempo. Tal es el\ncaso de Bella Thorne, ex estrella de Dinseny, que gener\u00f3 cierto\nrevuelo en las redes cuando recaud\u00f3 2 millones de d\u00f3lares en la\nplataforma en apenas unas semanas. Estos fen\u00f3menos podr\u00edan marcar\nun nuevo pulso de una vieja tendencia: la interacci\u00f3n h\u00edbrida de\nlas redes sociales con las masivas productoras del mundo del\nespect\u00e1culo <em>mainstream<\/em>\ny sus figuras.<\/p>\n\n\n\n<p>\nCon\ntodo, la tendencia previa, que por ahora no podemos decir que se haya\nrevertido, ven\u00eda profundizando algunas diferencias entre la gran\nindustria del porno y la nueva plataforma. Onlyfans,\na diferencia de la pornograf\u00eda hecha por grandes productoras, ofrece\na lxs seguidores algo m\u00e1s que fotos y videos expl\u00edcitos. Les acerca\nel <em>artefacto\nde la intimidad<\/em>.\nEl atractivo de la plataforma no es solo mirar cuerpos desnudos, sino\ninteractuar con creadorxs de contenido que hacen un <em>trabajo\nafectivo<\/em>\n<em>pago<\/em>,\nadem\u00e1s de un trabajo sexual virtual. Este trabajo implica desde\ntener conversaciones por WhatsApp\nhasta crear contenidos personalizados o dar shows privados.\nFundamentalmente, conlleva una <em>promoci\u00f3n\natractiva de la propia persona<\/em>\nde parte de las e-girls. Algo similar a lo que hacemos todxs en las\nredes sociales, pero con la posibilidad de obtener dinero a cambio.\nEn una era de soledades presenciales recluidas en peque\u00f1os\nambientes, parece que el comercio de afectos se amplifica por encima\nde toda desnuda pornograf\u00eda (si es que alguna vez existi\u00f3 tal\ncosa).<\/p>\n\n\n\n<p> Plataformas como <em>Onlyfans<\/em> delimitan un triple proceso de: 1) renegocioaci\u00f3n de fronteras entre el mercado y la reproducci\u00f3n social; 2) nuevas pr\u00f3tesis digitales de la sexualidad; 3) un avance decodificador sometido a la mercantilizaci\u00f3n, en el que los roles de g\u00e9nero heredados son reconfigurados m\u00e1s que abolidos. El capitalismo, con sus indiferencia a las formas heredadas y tradicionales de vida, <em>decodifica <\/em>la sexualidad y la enmarca en el contexto abstracto, indiferente a lo cualitativo, de las l\u00f3gicas mercantilizadas. Esa sexualidad decodificada no es necesariamente post-binaria ni post-heteropatriarcal. Pero habilita redefiniciones ambiguas. Por un lado, reproduce una tendencia preexistente en la industria del porno, ampliamente dirigida a consumidores varones cis-heterosexuales. Por el otro, para las creadoras de contenido aparece como ocasi\u00f3n para realizar un <em>trabajo sexual y afectivo digital<\/em> sin someterse al comando de productores ni directores, en lo que es a veces descripto como un empoderamiento femenino, que permite disfrutar en p\u00fablico del propio cuerpo y obtener dinero a cambio. Jesy Fux es una <em>instagramer<\/em> argentina con 175.000 seguidorxs, que da consejos sobre sexualidad desde perspectivas desprejuiciadas y tiene un sitio personal donde ofrece servicios como shows por videollamada (que cuestan unos 47 d\u00f3lares) o conversaciones por whatsapp. En algunas entrevistas se presenta como trabajadora virtual del sexo y enfatiza la autonom\u00eda, el amor propio y el respeto de sus fans, que perfilan una visi\u00f3n positiva del trabajo sexual virtual como una experiencia de autoafirmaci\u00f3n e independencia femeninas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"226\" height=\"223\" src=\"http:\/\/proyectosynco.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/image-2.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1484\"\/><figcaption> Jem Wolfie con su nuevo Porsche<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>\n<strong>Contradicciones\ndel patriarcado capitalista<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\nComo\nha se\u00f1alado Nancy Fraser, los l\u00edmites generizados entre el trabajo\nasalariado y la reproducci\u00f3n social son hist\u00f3ricos, cambiantes y\nflexibles. El r\u00e9gimen de g\u00e9nero del capitalismo no es est\u00e1tico,\nsino que posee una historia donde se condensan l\u00f3gicas\nmercantilizadoras y luchas sociales emancipatorias. El binarismo\nsexual organizado en torno a la producci\u00f3n y la reproducci\u00f3n\nsociales debe <em>renegociarse\n<\/em>en\ncada\n\u00e9poca, volviendo a trazar fronteras que, como tales, el capitalismo\nno parece que pueda abolir. Esta sociedad est\u00e1 plagada entonces de\n<em>luchas\npor los l\u00edmites<\/em>\nen las que se redibujan las fronteras del orden institucional. Por\nejemplo, en el siglo XX se libr\u00f3 (y en parte todav\u00eda se libra) una\nimportante lucha de l\u00edmites por el acceso de las mujeres al trabajo\nasalariado, disputado como espacio de privilegios masculinos por\ndiversos movimientos feministas. Hoy vemos una din\u00e1mica de\nmercantilizaci\u00f3n de la sexualidad y los afectos, que empiezan a\naparecer como sitios de intercambios potencialmente monetizados.<\/p>\n\n\n\n<p>\nEn\nun r\u00e9gimen de g\u00e9nero neoliberal que desestabiliza la familia\ntradicional pero no dispone estructuras de cuidados de relevo,\naparecen nuevas soledades, nuevas angustias y tambi\u00e9n nuevas ofertas\nde sexualidad y afectos en un contexto mercantilizado que tambi\u00e9n\nalberga emancipaciones equ\u00edvocas. Antes de responder con\nindignaciones moralistas contra estos procesos mercantilizadores y\ndecodificantes, tal vez sea interesante tratar de comprender sus\nsentidos, entendiendo que una reacci\u00f3n unilateral puede estar\ncargada de nostalgias patriarcales y conservadoras. Las libertades\nambiguas de la mercantilizaci\u00f3n nos exponen a escenarios complicados\nde <em>renegociaci\u00f3n\n<\/em>de\nun r\u00e9gimen sexo-g\u00e9nero en crisis que se vuelve pl\u00e1stico, tal vez,\npara no estallar.<\/p>\n\n\n\n<p>\n<strong>\u00bfNuevas\nmasculinidades? El caso de los incels<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\nLa\nproliferaci\u00f3n de e-girls que logran fama y dinero desde redes\nsociales y plataformas pagas tiene por contracara una nueva\ngeneraci\u00f3n de varones heterosexuales solos, pero conectados. Los\n<em>incels<\/em>\n(<em>involuntary\ncelibates<\/em>)\nson probablemente el grupo m\u00e1s visible de entre estas nuevas\nmasculinidades mediatizadas. Se trata de una comunidad online de\nvarones heterosexuales, generalmente v\u00edrgenes, construida en torno a\nlas vivencias de la soledad, el rechazo de las mujeres y el\nsentimiento compartido de la propia falta de atractivo. Expresiones\nde marginaci\u00f3n, extra\u00f1amiento social e incapacidad para vincularse\nmarcan a esta subcultura de la <em>manosphere<\/em>,\nese rinc\u00f3n oscuro de internet que congrega defensas de la\nmasculinidad hegem\u00f3nica, anti-feminismo y misoginia.<\/p>\n\n\n\n<p>\nLa\ncomunidad incel se aglutina en torno a una combinaci\u00f3n e ideolog\u00edas\nen cuyo centro est\u00e1 la culpabilizaci\u00f3n de las mujeres por la\nsoledad de los varones. Esta ideolog\u00eda se divide en dos grandes\ncorrientes, llamadas \u201cpastilla roja\u201d y \u201cpastilla negra\u201d, en\naluci\u00f3n a \u013aa pel\u00edcula <em>Matrix<\/em>,\ndonde consumir una pastilla permite acceder a comprender una realidad\noscura y oculta detr\u00e1s de las apariencias. Los incels que siguen la\nideolog\u00eda de la pastilla negra se caracterizan por el derrotismo y\nla resignaci\u00f3n resentida, creyendo que es imposible que encuentren\nuna pareja porque todo el sistema de relaciones sexo-afectivas est\u00e1\nquebrado y los descarta por sus cualidades ps\u00edquicas o f\u00edsicas. La\nideolog\u00eda de la pastilla roja, en cambio, incluye la creencia en la\nposibilidad de cambiar la propia situaci\u00f3n. Esta ideolog\u00eda sostiene\nla tesis de la <em>hipergamia\nfemenina<\/em>,\nesto es, la idea de que las mujeres buscan parejas f\u00edsica, econ\u00f3mica\no socialmente m\u00e1s atractivas que ellas mismas, produciendo una\ndistribuci\u00f3n estad\u00edsticamente desigual de los v\u00ednculos\nheterosexuales. Entonces el 20% m\u00e1s atractivo de los varones tendr\u00eda\na disposici\u00f3n al 80% de las mujeres, dejando al 80% menos atractivo\nen una salvaje competencia por el escueto 20% de las mujeres que\nestar\u00edan dispuestas a tener relaciones sexuales con ellos (la \u201cregla\n80\/20\u201d).<\/p>\n\n\n\n<p>\nLa\nideolog\u00eda <em>incel<\/em>\nse vincula con otras reacciones patriarcales en la sociedad actual,\nque no son solo un fen\u00f3meno de internet y abarcan desde nuevos\ngobiernos derechistas abiertamente mis\u00f3ginos, con Bolsonaro y Trump\na la cabeza, hasta la difusi\u00f3n microl\u00f3gica de espacios de\nsocializaci\u00f3n masculinista que parec\u00edan haber desaparecido, como\npor ejemplo las barber\u00edas. La reacci\u00f3n contra el feminismo, al que\nse responsabiliza de haber torcido la vara demasiado a favor de las\nmujeres, y la lucha por restituir una masculinidad poderosa en\ncrisis, parecen rasgos comunes de estas expresiones sociales.<\/p>\n\n\n\n<p> La comunidad incel nos muestra una forma de <em>masculinidad hegem\u00f3nica fallida<\/em>, que entra en crisis porque no puede desempe\u00f1arse socialmente con \u00e9xito, pero no encuentra formatos superadores (post-masculinos o alter-masculinos) en los que reconfigurar horizontes del deseo y la sexualidad. Parece que la decodificaci\u00f3n digital de las formas heredadas de masculinidad no es necesariamente post-masculinista. En cambio, en los contextos \u201cposthumanos\u201d del capitalismo de plataformas, donde las subjetividades se producen en interacciones hipermediatizadas, se produce un nuevo tipo de masculinidad hegem\u00f3nica reactivo, reaccionario y mis\u00f3gino.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"600\" height=\"243\" src=\"http:\/\/proyectosynco.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/image-3.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1485\" srcset=\"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/image-3.png 600w, https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/image-3-300x122.png 300w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><figcaption> Infograf\u00eda\/Meme de la comunidad Incel<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>\nTodo\nesto nos hace suponer que, para algunas comunidades de varones, es\nm\u00e1s f\u00e1cil imaginar el fin de la humanidad que el fin de la\nmasculinidad hegem\u00f3nica. Sin llegar a sue\u00f1os desahuciados de\ndestrucci\u00f3n planetaria, podr\u00edamos encontrar que se gesta un\n<em>posthumanismo\nhipermasculinista<\/em>,\natravesado por todas las mediaciones artefactuales del capitalismo de\nplataformas, pero que no conoce otra <em>performance<\/em>\nde la autoestima y el disfrute que la fundada en el poder sobre\notrxs. Tras esta pista nos pone, en otro contexto, Sayak Valencia\ncuando estudia los sujetos <em>endriagos<\/em>\nen <em>Capitalismo\ngore<\/em>,\npregunt\u00e1ndose qu\u00e9 desempe\u00f1os de una masculinidad agresiva y\nconquistadora se expresan en las pr\u00e1cticas deshumanizantes del narco\nde Tijuana. Podemos ampliar esta mirada a escenarios menos extremos y\nver c\u00f3mo la masculinidad hegem\u00f3nica se desorganiza y decodifica,\npero tambi\u00e9n se reinventa reactivamente en nuevos entornos marcados\npor la soledad en la vida de pareja y la construcci\u00f3n de comunidades\ndigitales.<\/p>\n\n\n\n<p>\n<strong>Sex\ndolls: \u00bfcura para el feminismo o nueva libertad sexual?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p> Pasemos a estudiar las <em>sexdolls<\/em>. Estxs mu\u00f1ecxs son juguetes sexuales antropom\u00f3rficxs, generalmente vendidxs por internet, que reproducen total o parcialmente un cuerpo humano, con pene, vagina, boca y ano preparados para penetrar y ser penetrados. Existen diversos tipos de sexdolls, desde las simples mu\u00f1ecas inflables hasta modelos m\u00e1s complejos, que han llegado a tener partes penetrables de gel el\u00e1stico, orificios tibios (gracias a sistemas internos proveedores de calor) y dispositivos de audio incorporados. En esta industria vemos repetirse un patr\u00f3n: los consumidores son en su mayor\u00eda varones cis heterosexuales, mientras que la mayor\u00eda (no la totalidad) de lxs <em>dolls<\/em> representan cuerpos cis femeninos hegem\u00f3nicos, usualmente exagerados en sus proporciones para incrementar el <em>sex appeal<\/em> de cara a los compradores esperados.<\/p>\n\n\n\n<p>\nDesde\nhace algo m\u00e1s de una d\u00e9cada algunxs desarrolladorxs proponen\nconstruir m\u00e1s avanzadxs <em>sexbots<\/em>,\naunque de momento no existen robots sexuales totalmente\nautomatizadxs. La idea ha generado reacciones variadas, incluida una\n<em>Campa\u00f1a\ncontra lxs robots sexuales<\/em>,\nque podemos enmarcar en un conjunto de cuestionamientos a la\nindustria de <em>sex\ndolls <\/em>en\ngeneral. Las cr\u00edticas feministas de esta industria sostienen que\nenfrentar\u00edamos una verdadera \u201ccura para el feminismo\u201d,\npermitiendo a varones disfrutar de la docilidad programable o la\npasividad pl\u00e1stica de las mu\u00f1ecas sin tener que lidiar con mujeres\nque, gracias a d\u00e9cadas de luchas, gozan de mayor autonom\u00eda sobre\nsus cuerpos. La mu\u00f1eca sexual concretizar\u00eda la apoteosis de la\nsexualidad patriarcal, permitiendo a los varones disponer de cuerpos\nfeminizadas sin \u201csufrir\u201d las resistencias de las mujeres vivas y\nempoderadas. Podr\u00edamos asistir, entonces, a un <em>patriarcado\nsin mujeres (org\u00e1nicas)<\/em>,\ndonde la subjetividad masculina hegem\u00f3nica se redefinir\u00eda en una\nnueva sexualidad prost\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p> Con todo, desde los feminismos materialistas se ha cuestionado la identificaci\u00f3n de las <em>sexdolls<\/em> y otros aparatos similares con la disponibilidad masculina sobre los cuerpos feminizados. Como dice Tanja Kubes, \u201cla cr\u00edtica de lxs robots sexuales y el sexo de lxs robots se caracteriza por una rigurosa rectitud, frecuentemente combinada con mojigater\u00eda, indignaci\u00f3n moral y, a veces, suposiciones demasiado apresuradas\u201d. El debate reedita algo de las discusiones en EEUU en los a\u00f1os \u201880 entre las feministas antipornograf\u00eda y las feministas pro-sexo. Activistas como Andrea Dworkin o Catherine MacKinnon realizaron entonces una campa\u00f1a contra la industria porno, ali\u00e1ndose con partidos conservadores para limitar su distribuci\u00f3n legal en varios Estados norteamericanos. Otras feministas, como Gayle Rubin, reivindicaron la pornograf\u00eda, destacando que incluso las escenas m\u00e1s pol\u00e9micas y violentas son realizadas entre adultxs que prestan su consentiminto. Algunas pr\u00e1cticas BDSM tambi\u00e9n atravesaron la discusi\u00f3n: \u00bfes <em>inherentemente<\/em> violento, o patriarcal, que un var\u00f3n heterosexual goce de atar, golpear o escupir a una mujer? \u00bfO puede tratarse de una pr\u00e1ctica placentera mutuamente consentida basada en un ejercicio radical de la autonom\u00eda corporal?<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"1000\" height=\"792\" src=\"http:\/\/proyectosynco.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/image-4.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1486\" srcset=\"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/image-4.png 1000w, https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/image-4-300x238.png 300w, https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/image-4-768x608.png 768w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption> F\u00e1brica de sexdolls, por Robert Huber<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>\nLa\ndiscusi\u00f3n sobre robots sexuales y sexdolls puede tener connotaciones\nmoralistas en cuanto no juzga ciertos actos por los <em>da\u00f1os\nefectivos<\/em>\nque puedan causar a otras personas, sino porque condena los deseos,\naspiraciones y anhelos subyacentes en esos actos <em>en\ns\u00ed mismos<\/em>.\nSi la modernidad capitalista trajo la creaci\u00f3n de la vida \u00edntima\ncomo un espacio de auto-invenci\u00f3n subjetiva que no es reductible a\nlos mandatos del mercado o de la reproducci\u00f3n social, podr\u00eda ser\nconservador regular, desde est\u00e1ndares morales impuestos, lo que las\npersonas hacen en ese \u00e1mbito, avasallando el principio democr\u00e1tico\nde la autodeterminaci\u00f3n de lxs particulares en marcos en los que no\nda\u00f1e a otrxs.<\/p>\n\n\n\n<p> Con todo, tambi\u00e9n podemos encontrar en la disponibilidad libre sobre los cuerpos hegem\u00f3nicamente bellos de las <em>sexdolls<\/em> otra performance prost\u00e9tica y posthumana de la masculinidad hegem\u00f3nica. Esta masculinidad parece renegociarse y flexibilizarse en entornos tecnol\u00f3gicos decodificados, sin por eso devenir abiertamente <em>queer<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>\n<strong>Terminator\nvs Videodrome<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p> Arriba intent\u00e9 reconstruir tres instancias de mutaci\u00f3n de la sexualidad contempor\u00e1nea: las <em>e-girls<\/em>, los <em>incels<\/em> y las <em>sexdolls<\/em>, cuyo peso social probablemente aument\u00f3 durante la pandemia y el aislamiento social consecuente. Estas son apenas algunas de las formas de sexualidad proliferantes, complicadas y en permanente redefinici\u00f3n en el capitalismo. Un m\u00e1s completo bestiario de las sexualidades en el capitalismo avanzado deber\u00eda incluir muchas otras figuras, en particular del colectivo LGBT, donde la discusi\u00f3n podr\u00eda ser m\u00e1s rica, afirmativa y productiva. Me detuve en una serie de formas de sexualidad decodificadas, post-tradicionales, que sin embargo no rompen con patrones heterosexuales del deseo y la subjetividad, aunque tampoco los dejan intactos. Varones cis heterosexuales que est\u00e1n solos, el \u201cdenominador com\u00fan\u201d de la investigaci\u00f3n, despliegan estrategias nuevas para realizar todav\u00eda una <em>performance de masculinidad<\/em> en un entorno hipermediatizado de sexualidades abigarradas que por momentos resiste su propia queerizaci\u00f3n. Vemos, entonces, una serie de reconfiguraciones de la subjetividad sexuada que, sin embargo, no implican por s\u00ed mismas una ruptura con patrones patriarcales y heteronormativos de construcci\u00f3n de la subjetividad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"http:\/\/proyectosynco.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/image-5-1024x683.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1504\" srcset=\"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/image-5-1024x683.png 1024w, https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/image-5-300x200.png 300w, https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/image-5-768x512.png 768w, https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/image-5.png 1050w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p> Jugando con una reflexi\u00f3n de Mark Fisher, podemos pensar estos problemas desde la oposici\u00f3n entre <em>Terminator<\/em> y <em>Videodrome<\/em> como instancias de la cultura de masas donde se plasman nuevos formatos de masculinidad prost\u00e9tica. Mientras que en <em>Videodrome <\/em>de David Cronenberg vemos al cuerpo masculino <em>queerizarse<\/em> por la intervenci\u00f3n penetradora de tecnolog\u00edas que inhieren en la carne, en <em>Terminator <\/em>asistimos a una <em>performance hipermasculina desde una corporalidad posthumana<\/em>. El fisico-culturismo siempre tiene algo de desempe\u00f1o hiperb\u00f3lico y por ende par\u00f3dico de la masculinidad hegem\u00f3nica, pero el musculoso cuerpo de Schwarzenegger representando el T-800 podr\u00eda tratar de sortear los vericuetos de su propia parodizaci\u00f3n. <em>Terminator<\/em> nos propone una idea de masculinidad post-org\u00e1nica donde, de vuelta, parece que la humanidad podr\u00eda acabarse, pero la masculinidad hegem\u00f3nica lograr\u00eda sobrevivirla. La decodificaci\u00f3n abstracta de la sexualidad y el g\u00e9nero puede no ser juguetona, positivamente queer y emancipatoria. Puede encerrar, en cambio, las semillas de una nueva y m\u00e1s violenta recodificaci\u00f3n. Es posible que la masculinidad se <em>hiperbolice sin parodia<\/em> en la forma de super-soldados o super-varones munidos de viagra, anab\u00f3licos esteroides, autom\u00f3viles \u00faltimo modelo y otras interfaces tecnol\u00f3gicas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"853\" height=\"480\" src=\"http:\/\/proyectosynco.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/image-6.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1505\" srcset=\"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/image-6.png 853w, https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/image-6-300x169.png 300w, https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/image-6-768x432.png 768w, https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/image-6-678x381.png 678w\" sizes=\"(max-width: 853px) 100vw, 853px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>\n<strong>\u00bfDecodificaciones\npostpatriarcales y postcapitalistas?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\nPara\nterminar de reconstruir el hilo de contradicciones din\u00e1micas\nsurgidas del encuentro entre la l\u00f3gica abstracta del capital y el\ng\u00e9nero, cerrar\u00e9 este texto con otra peque\u00f1a nota te\u00f3rica. La\nteor\u00eda queer nos ense\u00f1a que la identidad sexuada de las personas\nsiempre est\u00e1, a su manera, desarm\u00e1ndose por las costuras. En la\nheterosexualidad anidan inconfesados anhelos no-hetero, el desempe\u00f1o\ncis-g\u00e9nero nunca es completamente adecuado a su propio ideal, y toda\nmasculinidad o feminidad siempre ya est\u00e1 un poco por fuera, un poco\npor debajo o un poco al costado de sus exigencias performativas\nimpl\u00edcitas.<\/p>\n\n\n\n<p>\nLa\nmasculinidad heterosexual nunca fue natural ni innata, sino que se\nprodujo siempre en ensambles naturales-culturales-artefactuales de\ntipo prost\u00e9tico, que Paul Preciado caracteriza como <em>biodrag<\/em>.\nHoy encontramos nuevas masculinidades cis heterosexuales\nhipermediatizadas en un contexto capitalista digitalizado. Estas\nsubjetividades parecen testimonio de una masculinidad heredada que\nentra en crisis, pero que no siempre encuentra modelos de relevo en\ntorno a los cuales repensar una performance del g\u00e9nero. Entonces se\nreinventa pl\u00e1sticamente sin por eso derivar inmediatamente hacia\nformatos emancipadores o positivamente queer.<\/p>\n\n\n\n<p>\nLa\ndecodificaci\u00f3n de la sexualidad heredada que presenciamos renegocia\nla relaci\u00f3n entre mercado y reproducci\u00f3n social, desplegando formas\nde trabajo sexual <em>y\n<\/em><em>de\ntrabajo afectivo <\/em>pagos.\nEste giro de mercantilizaci\u00f3n ir\u00f3nica es a veces ambiguamente\nemancipatorio, y a veces encierra nuevos masculinismos resentidos.\nEstas tendencias podr\u00edan conducir a escenarios dist\u00f3picos, desde\nuna masculinidad que se decodifica pero se niega a queerizarse, hasta\nuna nueva alianza neoliberal de emancipaci\u00f3n y mercantilizaci\u00f3n.\nTambi\u00e9n es posible responder a estos fen\u00f3menos desde una mirada de\nmolestia o indignaci\u00f3n morales, por ejemplo en la forma de reacci\u00f3n\nde las nuevas derechas patriarcales o, tambi\u00e9n, en t\u00e9rminos de un\nconservadurismo pretendidamente popular o de izquierdas, que busque\ndetener las din\u00e1mcias desterritorializadas del capital desde la\nnostalgia del fordismo y su modelo familiar.<\/p>\n\n\n\n<p>\nFinalmente,\nser\u00eda posible imaginar un aceleracionismo de izquierdas que combine\nlas agendas del anticapitalismo socialista y la pol\u00edtica queer,\nbuscando llevar los procesos abstractos, decodificantes y\nenloquecedores abiertos en el presente, m\u00e1s all\u00e1 del capitalismo y\nel cis-hetero-patriarcado que le est\u00e1 asociado. Esta propuesta debe,\nante todo, estar advertida de las nuevas formas de subsunci\u00f3n de la\nsexualidad y el g\u00e9nero en el <em>captialismo\nfarmacopornogr\u00e1fico de plataformas<\/em>,\npara navegar sus contradicciones bajo un proyecto emancipatorio\nanticapitalista y antipatriarcal.<\/p>\n\n\n\n<p>\n<strong>Fuentes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\nBraidotti,\nRosi (2013) <em>The\nPosthuman<\/em>,\nCambridge: Polity.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed-wordpress wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-creator-hype\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"xAe65A9Uky\"><a href=\"https:\/\/creatorhype.com\/top-patreon-creators\/\">Who are the Top Patreon Creators?<\/a><\/blockquote><iframe class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"&#8220;Who are the Top Patreon Creators?&#8221; &#8212; Creator Hype\" src=\"https:\/\/creatorhype.com\/top-patreon-creators\/embed\/#?secret=xAe65A9Uky\" data-secret=\"xAe65A9Uky\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/internacional\/bella-thorne-ex-chica-disney-dio-giro-vida-hizo-saltar-banca-app-erotica_0_URAPOOxVj.html\">https:\/\/www.clarin.com\/internacional\/bella-thorne-ex-chica-disney-dio-giro-vida-hizo-saltar-banca-app-erotica_0_URAPOOxVj.html<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>\nCuboniks,\nLaboria (2015) <em>Xenofeminism.\nA Politics for Alienation<\/em>.\nDisponible online: <a href=\"http:\/\/www.laboriacuboniks.net\/index.html\">http:\/\/www.laboriacuboniks.net\/index.html<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/edition.cnn.com\/2018\/12\/28\/health\/rise-of-digisexuals-intl\/index.html\">https:\/\/edition.cnn.com\/2018\/12\/28\/health\/rise-of-digisexuals-intl\/index.html<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>\nFisher,\nMark (2018) <em>Flatline\nConstructs: Gothic Materialism and Cybernetic Theory-Fiction<\/em>.\nExmilitary Press, Nueva York, 2018, 213 p\u00e1gs.<\/p>\n\n\n\n<p>\nFisher,\nMark (2010) \u00abTerminator vs Avatar\u00bb, recuperado en:\n<a href=\"https:\/\/markfisherreblog.tumblr.com\/post\/32522465887\/terminator-vs-avatar-notes-on-accelerationism\">https:\/\/markfisherreblog.tumblr.com\/post\/32522465887\/terminator-vs-avatar-notes-on-accelerationism<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>\nHester,\nH.elen(2018) <em>Xenofeminismo<\/em>,\nCaja Negra Editora: Buenos Aires.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed-wordpress wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-emarketer-newsroom\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"Izd6B32iwq\"><a href=\"https:\/\/www.emarketer.com\/newsroom\/index.php\/social-networks-see-boosts-in-engagement-among-us-users-but-not-equally\/\">Social Networks See Boosts in Engagement Among US Users, but Not Equally<\/a><\/blockquote><iframe class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"&#8220;Social Networks See Boosts in Engagement Among US Users, but Not Equally&#8221; &#8212; eMarketer Newsroom\" src=\"https:\/\/www.emarketer.com\/newsroom\/index.php\/social-networks-see-boosts-in-engagement-among-us-users-but-not-equally\/embed\/#?secret=Izd6B32iwq\" data-secret=\"Izd6B32iwq\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.indec.gob.ar\/uploads\/informesdeprensa\/tnr_07_14.pdf\">https:\/\/www.indec.gob.ar\/uploads\/informesdeprensa\/tnr_07_14.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>\nKubes,\nTanja (2019) New Materialist Perspectives on Sex Robots. A Feminist\nDystopia\/Utopia?, en <em>Social\nSciences<\/em>.\n2019, 8, 224; doi:10.3390\/socsci8080224<\/p>\n\n\n\n<p>\nEntrevista\na la modelo Er\u00f3tica Jesy Fux, Infobae,\n<a href=\"https:\/\/www.infobae.com\/sociedad\/4de7e060-d5d1-4f5a-933a-e99403d535e7_video.html\">https:\/\/www.infobae.com\/sociedad\/4de7e060-d5d1-4f5a-933a-e99403d535e7_video.html<\/a><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\nhttps:\/\/naibuzz.com\/how-much-money-jem-wolfie-makes-on-instagram-net-worth\/\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>\nSrnicek,\nNick y Williams, Ales (2015) <em>Inventing\nthe Future. Postcapitalism and a World Without Work<\/em>,\nLondres, Verso.<\/p>\n\n\n\n<p>\nTolentino,\nJia \u00abThe Rage of the Incels\u00bb, <em>The\nNew Yorker<\/em>\n<a href=\"https:\/\/www.newyorker.com\/culture\/cultural-comment\/the-rage-of-the-incels\">https:\/\/www.newyorker.com\/culture\/cultural-comment\/the-rage-of-the-incels<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>\nPreciado,\nPaul B. (2002), <em>Manifiesto\nContrasexual<\/em>,\nMadrid: Editorial \u00d3pera Prima.<\/p>\n\n\n\n<p>\nPreciado,\nPaul B. <em>(2009)\nTesto yonqui<\/em>,\nMadrid: Espasa<em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.searchenginejournal.com\/instagram-growth-in-2020\/364490\/#ok\">https:\/\/www.searchenginejournal.com\/instagram-growth-in-2020\/364490\/#ok<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.xsrus.com\/writing\/explain\/onlyfans\/\">https:\/\/www.xsrus.com\/writing\/explain\/onlyfans\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>\nValencia,\nSayak (2010) <em>Capitalismo\ngore<\/em>,\nMadrid, Melusina.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.vox.com\/the-goods\/2019\/8\/1\/20748707\/egirl-definition-what-is-an-eboy\">https:\/\/www.vox.com\/the-goods\/2019\/8\/1\/20748707\/egirl-definition-what-is-an-eboy<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.webroot.com\/us\/en\/resources\/tips-articles\/internet-pornography-by-the-numbers\">https:\/\/www.webroot.com\/us\/en\/resources\/tips-articles\/internet-pornography-by-the-numbers<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Incel#%22Red_pill%22_and_%22black_pill%22\">https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Incel#%22Red_pill%22_and_%22black_pill%22<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.mdpi.com\/2076-0760\/8\/8\/224\/pdf\">https:\/\/www.mdpi.com\/2076-0760\/8\/8\/224\/pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.vice.com\/en_us\/article\/7kpmpb\/covid-19-lockdowns-have-led-to-a-huge-spike-in-sex-doll-sales\">https:\/\/www.vice.com\/en_us\/article\/7kpmpb\/covid-19-lockdowns-have-led-to-a-huge-spike-in-sex-doll-sales<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Sex_doll\">https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Sex_doll<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Sexualidades mediatizadas La pandemia de COVID-19, con las cuarentenas que impuso y todav\u00eda impone a las sociedades, arrastr\u00f3 una generalizaci\u00f3n del teletrabajo en actividades ligadas a la cultura, la ense\u00f1anza y la administraci\u00f3n, entre otras. <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/?p=1481\" title=\"E-girls, incels y sexdolls. 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