{"id":1893,"date":"2021-04-07T18:01:03","date_gmt":"2021-04-07T18:01:03","guid":{"rendered":"https:\/\/proyectosynco.com\/?p=1893"},"modified":"2021-06-21T21:56:33","modified_gmt":"2021-06-21T21:56:33","slug":"parentescos-vampiricos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/?p=1893","title":{"rendered":"Parentescos vamp\u00edricos. Monstruos y degeneradxs en tiempos de reconocimiento luminoso"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Por Jos\u00e9 Ignacio Scasserra<\/p>\n\n\n\n<p><em>Por \u00abparentescos vamp\u00edricos\u00bb entiendo cualquier modo del estar-en-com\u00fan que escape a las determinaciones familiaristas, monog\u00e1micas, reproductivas y heterosexistas con las que se han configurado hist\u00f3ricamente nuestros v\u00ednculos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Nada hay de peyorativo en la figura del vampiro. No se piensa aqu\u00ed en un par\u00e1sito, ni en un chupa sangre que vive a consta del resto. Por el contrario, se comprende una criatura heroica que construye comunidad con la \u00fanica pasi\u00f3n que posee: alimentarse. No es para sorprenderse que la tradici\u00f3n haya hecho de su supervivencia un motivo de horror. Aqu\u00ed, la din\u00e1mica de morder, extraer y donar sangre para convertir a la \u00abv\u00edctima\u00bb ser\u00e1 comprendida como un modo de subsistencia con el que los vampiros no s\u00f3lo combaten su hambre, sino tambi\u00e9n su soledad.<\/p>\n\n\n\n<p>Los vampiros fueron arrojados a la noche, a los confines de lo real. El mundo les dio la espalda y ellos aprovecharon para morder. En un acto de violencia y donaci\u00f3n, salen en busca de un otro. No se reproducen, en el sentido de traer al mundo nuevos seres vivos, sino que corrompen a aqu\u00e9llos que los expulsaron en primer lugar. Es m\u00e1s: su alimentaci\u00f3n suele retratarse de forma sexualizada. Al morder \/ coger, los vampiros construyen comunidad, para sobrevivir a su condena. Hasta aqu\u00ed, las similitudes entre el vampirismo y las disidencias sexo-generizadas son llamativas.<\/p>\n\n\n\n<p>La instancia no es novedosa; las minor\u00edas sexuales siempre hemos tenido mucho que ver con lo monstruoso. Somos lxs degeneradxs, la regi\u00f3n social a d\u00f3nde el centro luminoso arroja todos sus p\u00e1nicos sexuales. Entre nosotrxs y los demonios rumanos que chupan sangre hay tan s\u00f3lo unos pasos. Por caso, \u00bfNo es <em>Entrevista con el vampiro <\/em>el retrato de una familia homoparental, en d\u00f3nde la adopci\u00f3n ha priorizado por sobre la engendraci\u00f3n? \u00bfNo fue <em>Buffy, la cazavampiros<\/em> la serie m\u00e1s <em>queer <\/em>que ha producido Norteam\u00e9rica (mucho m\u00e1s que cualquier obviedad arco\u00edris que se pueda sintonizar hoy en d\u00eda en Netflix)? M\u00e1s atr\u00e1s en el archivo, <em>Dr\u00e1cula<\/em>, entre otras cosas, relata c\u00f3mo el monstruo logra interrumpir las nupcias de Lucy, estropeando el sue\u00f1o de la familia nuclear, monog\u00e1mica, y modelo.<\/p>\n\n\n\n<p>Aparentemente, los vampiros convidan un universo sem\u00e1ntico donde la comunidad, la individualidad, la hegemon\u00eda con respecto a los v\u00ednculos, y sus abyecciones se ponen en juego. Permanecen en la penumbra, en los confines de lo visible y lo enunciable por una \u00e9poca. Su m\u00f3vil es la conspiraci\u00f3n, y su ventaja se da en el secreto. Sin embargo, la oscuridad que los rodea es tambi\u00e9n su problema. Todo vampiro se enfrenta al problema que las minor\u00edas sexuales vivimos a diario: el de subsistir en los m\u00e1rgenes de lo real.<\/p>\n\n\n\n<p>Ser\u00e1 necesario entonces saber un poco sobre vampiros para oxigenar nuestras reflexiones.<\/p>\n\n\n\n<ol><li><strong>Los monstruos y la luz.<\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>Los reg\u00edmenes de luz crearon a los monstruos.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando la luz se abre, produce objetos de conocimiento y marcos epistemol\u00f3gicos. Marca lo que se ve y lo que no. No hay espacio sin iluminaci\u00f3n; es necesario posibilitar la mirada para que los objetos se ordenen y la distancia entre las palabras y las cosas busque ser zanjada. De esta forma nace el conocimiento. La luz funciona como el martillo en la mano que hace que todo sea un clavo. Se producen especies, categor\u00edas, subgrupos, y excepciones.<\/p>\n\n\n\n<p>El monstruo se caracteriza por no poseer clasificaci\u00f3n. Es aquello que se\u00f1ala el punto ciego de su \u00e9poca; la malformaci\u00f3n que no puede ser diseccionada por el lenguaje ni aprehendida por la luz. Pero no debemos ser inocentes. No por ello se encuentran fuera de la clasificaci\u00f3n. Son su rev\u00e9s, su inconsciente, su falta. En tanto espacio oscuro, lo inclasificable, en este caso el \u00abmonstruo\u00bb, posee una verdad sobre la clasificaci\u00f3n en s\u00ed: la de saber lo que el saber no puede saber. De esta manera, marca el l\u00edmite, la arbitrariedad, y la frontera de la clasificaci\u00f3n misma. En otras palabras, muestra aquello que queda por fuera del proyecto totalizante del r\u00e9gimen de luz.<\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00e1 sonar abstracto, pero quiz\u00e1s no sea forzar mucho las cosas comprender que este funcionamiento estructural es predominante en nuestra cultura. Hasta que las ciudades no se iluminaron, la novela negra no pudo existir. Sabemos que, donde hay un foco prendido, hay tambi\u00e9n sombras a su alrededor. Si todo centro implica una periferia, lo visible y lo enunciable por una \u00e9poca supone su rev\u00e9s, y ese rev\u00e9s asimismo habla de aquello no dicho por el centro.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ello, la sombra es parad\u00f3jica. Por un lado, es precariedad, miseria, hambre, y violencia. No ser visto, no ser reconocido, no ser aquello para lo cual la sociedad existe encierra sus dificultades. Trabajadorxs, minor\u00edas sexuales, mujeres y cuerpos racializados lo sabemos. Pero tambi\u00e9n encierra potencias: la ventaja conspirativa, la no-codificaci\u00f3n, el secreto, el acto de acechar.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed es tambi\u00e9n con los vampiros. Mantenerse en secreto les garantiza su supervivencia. La noche es su reino: \u00bfpara qu\u00e9 querr\u00edan ir a la luz? All\u00ed pueden alimentarse, coger, sobrevivir, e infectar a otros. Pueden hurtar personas del r\u00e9gimen de luz para llev\u00e1rselas a las sombras. Pueden evitar los linchamientos grupales de santurrones armados de cruces y antorchas.<\/p>\n\n\n\n<ol start=\"2\"><li><strong>Los monstruos en la luz.<\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>Las minor\u00edas sexuales, obsesionadas con las pol\u00edticas de reconocimiento en los \u00faltimos a\u00f1os, parecemos haber olvidado las ventajas de las sombras. Este proceso tiene una geolog\u00eda profunda, especialmente en nuestro pa\u00eds. Poco a poco, nuestro r\u00e9gimen de luz ha tendido a configurar a la \u00abidentidad\u00bb como el basti\u00f3n \u00faltimo a defender. La certeza de que nuestro modo de coger encierra alg\u00fan rasgo que constituye identidad (Foucault: 2010), y el valor que \u00e9sta guarda en una sociedad de postdictadura atravesada por las luchas populares de madres y abuelas de plaza de mayo (Alcaraz, 2018) son algunos de los sedimentos que han construido este escenario. De esta manera, poco nos hemos preguntado sobre por qu\u00e9 es tan necesario llevar permanentemente la \u00abidentidad\u00bb al centro luminoso del reconocimiento social. O siquiera si la \u00abidentidad\u00bb es en efecto el problema principal en torno al que construir \u00e9tica y pol\u00edticamente.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta forma, las \u00abidentidades\u00bb han proliferado como cervezas artesanales en un bar con luces de ne\u00f3n. El imperativo de nuestros activismos parece ser el de no dejar ninguna identidad sin ser vista ni clasificada: lo \u00abLGBT\u00bb admite siempre letras nuevas. Hace unos a\u00f1os la serie <em>True Blood <\/em>mostr\u00f3 este proceso, proponiendo un mundo donde los vampiros \u00absalen a la luz\u00bb (<em>come out, <\/em>la lectura pol\u00edtica es obvia), consiguiendo representaci\u00f3n pol\u00edtica y medi\u00e1tica para hacer valer sus derechos ciudadanos. Una foto de la \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta manera, en el siglo XXI vampiros y minor\u00edas sexuales hemos sido empujadxs a la luz. Por supuesto que esto encierra efectos deseables. En primera instancia, la de concretizar una serie de demandas populares explicitadas por activismos y militancias de base. Seguramente, llenar ficciones populares de minor\u00edas sexuales, y garantizar nuestro acceso a los circuitos de reconocimiento del Estado ha mejorado las condiciones materiales de existencia de muchxs de nosotrxs. Pero \u00bfqu\u00e9 pasa con nuestro aspecto monstruoso que ya habitaba en nosotrxs? \u00bfDejar\u00e1 de existir, o ser\u00e1 asimilado por el manual del buen ciudadanx? \u00bfQu\u00e9 hay de los puntos ciegos que conoc\u00edamos con tanta ventaja? \u00bfQu\u00e9 va a pasar con nuestro vampirismo, si ya hemos sido empujados bajo el sol? \u00bfNos vamos a convertir en ceniza?<\/p>\n\n\n\n<ol start=\"3\"><li><strong>De la \u00abidentidad\u00bb al \u00abparentesco\u00bb.<\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>Existe, sin embargo, un aspecto minoritario que a\u00fan no ha sido arrebatado por la luz.<\/p>\n\n\n\n<p>La \u00abidentidad\u00bb ha sido el blanco de la iluminaci\u00f3n porque sin ella no podr\u00eda haber soberan\u00eda sobre una poblaci\u00f3n. Nietzsche lo sab\u00eda: al ser humano se lo pens\u00f3 libre para poderlo culpar (Nietzsche: 2011). Con la visibilizaci\u00f3n de nuestras identidades ingresamos a un circuito de derechos, pero tambi\u00e9n de obligaciones. El modo de administrarnos descansa sobre las tecnolog\u00edas identitarias con las que los Estados nos leen.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, la \u00abidentidad\u00bb parece ser la trinchera que est\u00e1 en boca de todxs, pero existen varias voces que desacreditan que \u00e9sta sea el problema principal de las minor\u00edas sexo-generizadas. Hace relativamente poco tiempo que los estudios en torno a g\u00e9neros y sexualidades se han concentrado en el parentesco como horizonte problem\u00e1tico (Haraway, 2015; Hester, 2018) que deber\u00eda ser privilegiado por nuestras reflexiones.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto no quiere decir que el \u00abparentesco\u00bb constituya un problema novedoso en la filosof\u00eda: ya desde la antigua Grecia fil\u00f3sofos como Plat\u00f3n o Arist\u00f3teles dedicaron p\u00e1ginas a pensarlo y estructurarlo. Asimismo, otras regiones del conocimiento como la Antropolog\u00eda lo han estudiado de forma prioritaria. Lo que parece ser nuevo es el se\u00f1alamiento de que el \u00abparentesco\u00bb es el problema principal en materia de estudios y pol\u00edticas de g\u00e9neros y sexualidades.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto se debe, y aqu\u00ed arriesgo, a que nuestros modos de hacer parentesco a\u00fan no han sido del todo iluminados.<\/p>\n\n\n\n<p>Si degeneradxs y vampiros somos el foco de la mayor\u00eda de los imaginarios sobre p\u00e1nicos sociales, esto no es tanto por nuestra \u00abidentidad\u00bb ni tampoco tanto por nuestra \u00absexualidad\u00bb. La \u00abidentidad\u00bb es un t\u00f3pico f\u00e1cilmente asimilable por la l\u00f3gica individualista y liberal imperante en los centros luminosos. Que proliferen nuevas letras para el logo \u00abLGBT\u00bb en tiempos de atomismo neoliberal no deber\u00eda sorprendernos. Esto no significa que los activismos disidentes y <em>queer <\/em>sean solamente un movimiento perteneciente a la gubernamentalidad neoliberal (Foucault: 2007). Pero s\u00ed explica cu\u00e1l es la forma social que ha garantizado nuestro relativo \u00e9xito.<\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo, si bien la forma en que cogemos puede molestarle a alg\u00fan que otro santurr\u00f3n, estoy seguro de que esto es m\u00e1s excepcional que una actitud generalizada. En una cultura hiper-sexualizada como es el capitalismo tard\u00edo occidental, el sexo ha sido llevado a la luz y categorizado, perdiendo as\u00ed sus caracter\u00edsticas monstruosas o vamp\u00edricas. Lo sabemos: hoy en d\u00eda, m\u00e1s que remitir a un lugar de disfrute en las sombras, el sexo es puesto a hablar bajo la luz en vistas de producir esc\u00e1ndalo, verdad, valor o m\u00e9rito. Pensemos en el devenir-porno (Preciado: 2014) de nuestra sociedad virtual, especialmente en perfiles pertenecientes a minor\u00edas sexuales.<\/p>\n\n\n\n<p>En base a este diagn\u00f3stico es que considero que, debido a su proliferaci\u00f3n en la iluminaci\u00f3n, ni la \u00abidentidad\u00bb, ni el \u00absexo\u00bb son el n\u00facleo duro de nuestros potenciales subversivos. Por el contrario, mi sospecha es que la preocupaci\u00f3n principal del centro luminoso social es c\u00f3mo tejemos alianzas a partir de nuestras pr\u00e1cticas sexuales: \u00bfC\u00f3mo viven?, \u00bfc\u00f3mo trabajan?, \u00bfc\u00f3mo llevan adelante su existencia? \u00bfd\u00f3nde depositan sus lealtades y su cari\u00f1o? \u00bfDe a cu\u00e1ntxs duermen? \u00bfQu\u00e9 alianzas incalculables por la luz se anidan all\u00ed? En el marco de la luminosidad individualista, liberal y capitalista que nos ha tocado en suerte, quiz\u00e1s sea el parentesco monstruoso y vamp\u00edrico lo que encierra nuestro potencial subversivo m\u00e1s radical. S\u00f3lo \u00e9l puede desandar la genealog\u00eda de c\u00f3mo hemos sido impulsadxs a producir nuestro \u00abestar-en-com\u00fan\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<ol start=\"4\"><li><strong>La herencia vincular<\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>Para ello, ser\u00e1 necesario revisar el archivo para comprender cu\u00e1l ha sido nuestra herencia vincular.<\/p>\n\n\n\n<p>Tradicionalmente se han administrado las relaciones dentro del binomio amor \u2013 amistad. El primero, de car\u00e1cter rom\u00e1ntico, inaugura la familia de sangre, que funciona como \u00e1tomo de la sociedad. El segundo, de car\u00e1cter cambiante, da cuenta de otras alianzas que, sin embargo, son secundarias con respecto a los v\u00ednculos sangu\u00edneos y rom\u00e1nticos. Pensemos, por caso, en el mito de la \u00abmedia naranja\u00bb, que podemos encontrar ya en el discurso de Arist\u00f3fanes de <em>El Banquete, <\/em>o en la caracterizaci\u00f3n que hace Arist\u00f3teles de la amistad pura y perfecta entre hombres libres e iguales en virtud.<\/p>\n\n\n\n<p>Con este r\u00e9gimen de luz es que se han distribuido los marcos de reconocimiento del \u00abestar-en-com\u00fan\u00bb. En la modernidad capitalista, la familia nuclear, heterosexual y burguesa los ha confiscado. La privatizaci\u00f3n de la familia (Deleuze y Guattari, 2014) es un momento fundamental de la estructuraci\u00f3n del mundo tal cual lo conocemos. A partir de este momento, la Familia may\u00fascula se convierte en el \u00e1tomo de la sociedad, la base de la prosperidad futura, la garant\u00eda de su reproducci\u00f3n, instituy\u00e9ndose como prioritaria por sobre la vida comunitaria.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta manera, la Familia may\u00fascula ostenta la soberan\u00eda del patrimonio, y la herencia. Sirvi\u00e9ndose de l\u00f3gicas patriarcales y coloniales, opera como la piedra de toque de la explotaci\u00f3n capitalista. As\u00ed, padres cis heterosexuales producen hijitxs cis heterosexuales. La estructura de la Familia may\u00fascula parece infalible. Sin embargo, cuando falla, aparecen los vampiros.<\/p>\n\n\n\n<p>El contagio, por lo general, es autom\u00e1tico. El hijito maric\u00f3n, la hijita marimacho, es expulsadx para garantizar la continuidad de la familia may\u00fascula: aqu\u00ed, <em>eso, <\/em>no est\u00e1 permitido. Inmediatamente ingresa en su camino de devenir-minor\u00eda. Necesitar\u00e1 contagiar a otros para construirse nuevamente la red de apoyo necesaria para sobrevivir. Va a necesitar morder y chupar para subsistir, y construir comunidad.<\/p>\n\n\n\n<p>La mordida, la chupada, no es el problema; bien sabemos c\u00f3mo a los chongos que viven en la luz les encanta venir a las sombras a hacerse chupar. Su terror es el contagio: ser visto a la luz en nuestra compa\u00f1\u00eda, ser le\u00eddo como nosotrxs somos le\u00eddos. Toda la cultura <em>gay <\/em>\u00abMasc x Masc\u00bb orbita en torno a este problema. Por eso insisto: a nuestros detractores no les preocupa tanto c\u00f3mo y cu\u00e1nto cogemos. Lo que los deja sin dormir es el modo en que nos agenciamos para sobrevivir. Porque nuestra supervivencia no estaba contemplada en sus c\u00e1lculos.<\/p>\n\n\n\n<ol start=\"5\"><li><strong>V\u00ednculos vamp\u00edricos<\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>Afortunadamente, poco tienen que ver las amistades <em>queer, <\/em>que aqu\u00ed llamo \u00abv\u00ednculos vamp\u00edricos\u00bb, con la administraci\u00f3n familiarista de los v\u00ednculos. Como somos su fracaso, y hemos sido engendrados en una expulsi\u00f3n, en nosotrxs anida la potencia de no reproducir a-cr\u00edticamente las estructuras violentas del parentesco occidental. Pensemos en experiencias como el hotel Gondol\u00edn en Buenos Aires, o en las configuraciones poliamorosas como pol\u00edticas de los afectos (Vasallo, 2021). Si este tipo de construcci\u00f3n del \u00abestar-en-com\u00fan\u00bb son de inter\u00e9s para estas reflexiones, es porque buscan romper con la administraci\u00f3n vincular predominante en el centro luminoso occidental.<\/p>\n\n\n\n<p>Como ya dije, los parentescos vamp\u00edricos han existido siempre. Jam\u00e1s ha sido total el esquema de la familia heterosexuada, filial, monog\u00e1mica y burguesa. Los amores a la oscuridad entre amigxs, el sexo como alianza sostenida en el tiempo por fuera del hogar con un otrx que no es parte del centro luminoso, o el usufructo de la prostituci\u00f3n, son escenas recurrentes como rev\u00e9s del sue\u00f1o heterosexual y monog\u00e1mico. Asimismo, las relaciones poliamorosas encuentran archivo en militancias anarquistas del siglo XIX, y las homosexuales, decantan hasta la antigua Grecia.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero los v\u00ednculos vamp\u00edricos no aparecen necesariamente como ocasi\u00f3n de una disidencia sexual. Por caso, la adopci\u00f3n es un modo de ellos. Las empleadas dom\u00e9sticas de familias adineradas son madres no reconocidas de los benjamines de la casa. La crianza comunitaria de lxs ni\u00f1xs es moneda corriente en los sectores populares. Todos estos ejemplos, que responden a diferentes modos de la violencia de la Familia may\u00fascula, muestran que el parentesco vamp\u00edrico como modo de supervivencia, o como simple accidente, ha estado siempre en los confines de la luz occidental. Asimismo, dan cuenta de que el parentesco vamp\u00edrico no es subversivo <em>a priori<\/em>; a veces implica solamente m\u00e1s precariedad para aqu\u00e9llxs que no hemos sido admitidxs en la Familia may\u00fascula.<\/p>\n\n\n\n<p>Independientemente del caso, para quienes hemos sido expulsados del centro luminoso de la sociedad, estos parentescos son de inter\u00e9s. Nuestra maldici\u00f3n nos ha llevado al vampirismo errante de ser una minor\u00eda sexual. Se nos ha negado la engendraci\u00f3n, el amor maternal, el benepl\u00e1cito paterno y la confidencia fraternal. Sobre esas ruinas, construir parentesco no es un lujo burgu\u00e9s, sino una necesidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Un lema memorable de Lohana Berkins da cuenta de qu\u00e9 sucede ante la destrucci\u00f3n y el desgarro. \u00abEl amor que nos negaron es nuestro impulso para cambiar el mundo\u00bb. Claro, en primera instancia, est\u00e1 el dolor. El devenir-vampiro de todxs nosotrxs. Pero si ese dolor es superado, sobreviene la invenci\u00f3n. Mi sospecha es que all\u00ed se alojan las potencias subversivas del vampirismo y la oscuridad. No tanto en c\u00f3mo irrumpimos en la luz, sino en c\u00f3mo conspiramos desde los bordes, contagiamos, mordemos, y engendramos otrxs como nosotrxs, sin necesitar reproducirnos.<\/p>\n\n\n\n<ol start=\"6\"><li><strong>A\u00fan estamos acechando<\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>Las disidencias sexo-generizadas hemos necesitado re-inventar el lazo social para sobrevivir. Si bien ha habido calcos de la familia monog\u00e1mica, nuclear y burguesa en nosotrxs, no podemos negar que gran parte de lxs degeneradxs hemos conseguido andar por senderos que escapan a la obsesi\u00f3n occidental con la sangre, el apellido, y la filiaci\u00f3n pura. All\u00ed, no s\u00f3lo hemos sabido tejer solidaridades novedosas y alianzas insospechadas, sino que quiz\u00e1s tambi\u00e9n podamos dise\u00f1ar un nuevo modelo humano, y un nuevo esquema relacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Debido a la obsesi\u00f3n de los \u00faltimos a\u00f1os con respecto a las \u00abpol\u00edticas de la identidad\u00bb, nuestros parentescos demon\u00edacos y monstruosos a\u00fan permanecen parcialmente en las sombras. Si son vistos, es solamente bajo los lentes de la familia may\u00fascula (pensemos, por ejemplo, en el Matrimonio Igualitario). De modo que a\u00fan estamos acechando. A\u00fan tenemos la posibilidad de emboscar e infectar los buenos hijitos de la Familia may\u00fascula, heterosexual, monog\u00e1mica, y burguesa.<\/p>\n\n\n\n<p>El contagio parece a la orden del d\u00eda, y se encuentra ya-sucediendo desde siempre. Ahora bien, esta posibilidad de pensar v\u00ednculos por fuera de la obsesi\u00f3n sangu\u00ednea y familiarista occidental viene irrumpiendo crecientemente en lugares del <em>mainstream <\/em>luminoso, como las ficciones populares o el reconocimiento institucional. En esta situaci\u00f3n, \u00bfSeremos capaces de infectar al resto de la cultura occidental? \u00bfPodremos transformar las l\u00f3gicas individualistas, eg\u00f3latras, y puristas del centro luminoso? \u00bfO seremos arrastrados nuevamente a la luz? \u00bfReivindicaremos nuestro \u00abderecho a ser un monstruo\u00bb (Shock: 2011), o mendigaremos la posibilidad de ser recibidos nuevamente en la Familia may\u00fascula?<\/p>\n\n\n\n<p>Seguramente nuestras imaginaciones pol\u00edticas traigan en breve reclamos como revisi\u00f3n de las leyes de adopci\u00f3n, reconocimiento vincular de grupos filiales de m\u00e1s de dos personas, o la posibilidad de anular la distribuci\u00f3n del patrimonio por principios sangu\u00edneos. No creo que esto sea negativo <em>a priori<\/em>. Pero necesitamos ser conscientes que ser\u00e1 un proceso mediante el cual la luz inundar\u00e1 nuestros arcones vamp\u00edricos, nuevamente. Podemos tan s\u00f3lo esperar que esto implique mejoras materiales para nosotrxs, lxs degeneradxs de siempre. Donde residir\u00e1 nuestra radicalidad ser\u00e1 en defender lo que hemos sabido inventar en nuestros a\u00f1os viviendo en las tinieblas. Cuando la luz inunde nuestros rincones, ser\u00e1 fundamental lucir nuestras solidaridades con orgullo, resistiendo en nuestra tiniebla contra la luz del arco\u00edris que parece querer asimilar todo a su paso.<\/p>\n\n\n\n<ol start=\"7\"><li><strong>Referencias<\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>Alcaraz, Mar\u00eda Florencia (2018) <em>\u00a1Que sea ley! La lucha de los feminismos por el aborto legal<\/em>, Ed. Marea, Buenos Aires.<\/p>\n\n\n\n<p>Deleuze, Gilles, Guattari, F\u00e9lix, (2014), <em>El Antiedipo, <\/em>ed. Paid\u00f3s, Buenos Aires.<\/p>\n\n\n\n<p>Foucault, Michel (2007), <em>Nacimiento de la biopol\u00edtica, <\/em>ed. Fondo de cultura econ\u00f3mica, Buenos Aires.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;- (2010), <em>Historia de la sexualidad, <\/em>Ed. Siglo XXI, Buenos Aires.<\/p>\n\n\n\n<p>Haraway, Donna (2015), <em>Antropoceno, capitaloceno, plantacionoceno, chtuluceno. Generando relaciones de parentesco. <\/em>En Revista latinoamericana de estudios cr\u00edticos animales.<\/p>\n\n\n\n<p>Hester, Helen (2018), <em>Xenofeminismo, <\/em>Ed. Caja Negra, 2018.<\/p>\n\n\n\n<p>Nietzsche, Friedrich (2011), <em>Genealog\u00eda de la moral, <\/em>ed. Sudamericana, Buenos Aires.<\/p>\n\n\n\n<p>Preciado, Paul B. (2014), <em>Testo Yonki. Sexo, drogas y biopol\u00edtica, <\/em>ed. Paid\u00f3s, Buenos Aires.<\/p>\n\n\n\n<p>Vasallo, Bridgite (2021) <em>El desaf\u00edo poliamoroso. Por una nueva pol\u00edtica de los afectos, <\/em>ed. Paid\u00f3s, Buenos Aires.<\/p>\n\n\n\n<p>Shock, Susy (2011). Relatos en canecal\u00f3n. Buenos Aires. Nuevos Tiempos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Por \u00abparentescos vamp\u00edricos\u00bb entiendo cualquier modo del estar-en-com\u00fan que escape a las determinaciones familiaristas, monog\u00e1micas, reproductivas y heterosexistas con las que se han configurado hist\u00f3ricamente nuestros v\u00ednculos. <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/?p=1893\" title=\"Parentescos vamp\u00edricos. Monstruos y degeneradxs en tiempos de reconocimiento luminoso\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":1,"featured_media":1900,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[16,15],"tags":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v17.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Parentescos vamp\u00edricos. Monstruos y degeneradxs en tiempos de reconocimiento luminoso - Proyecto Synco<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/?p=1893\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Parentescos vamp\u00edricos. Monstruos y degeneradxs en tiempos de reconocimiento luminoso - Proyecto Synco\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Por &quot;parentescos vamp\u00edricos&quot; entiendo cualquier modo del estar-en-com\u00fan que escape a las determinaciones familiaristas, monog\u00e1micas, reproductivas y heterosexistas con las que se han configurado hist\u00f3ricamente nuestros v\u00ednculos. [...]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/?p=1893\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Proyecto Synco\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2021-04-07T18:01:03+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2021-06-21T21:56:33+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/vampiro.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"999\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"605\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Synco\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"14 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/#website\",\"url\":\"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/\",\"name\":\"Proyecto Synco\",\"description\":\"Observatorio de ciencia ficci\\u00f3n, tecnolog\\u00eda y futuros\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":\"required name=search_term_string\"}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"ImageObject\",\"@id\":\"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/?p=1893#primaryimage\",\"inLanguage\":\"es\",\"url\":\"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/vampiro.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/vampiro.jpg\",\"width\":999,\"height\":605},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/?p=1893#webpage\",\"url\":\"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/?p=1893\",\"name\":\"Parentescos vamp\\u00edricos. Monstruos y degeneradxs en tiempos de reconocimiento luminoso - Proyecto Synco\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/?p=1893#primaryimage\"},\"datePublished\":\"2021-04-07T18:01:03+00:00\",\"dateModified\":\"2021-06-21T21:56:33+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/#\/schema\/person\/b433eadf728c36224fee48b67d3ca4ed\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/?p=1893#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/?p=1893\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/?p=1893#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Parentescos vamp\\u00edricos. Monstruos y degeneradxs en tiempos de reconocimiento luminoso\"}]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/#\/schema\/person\/b433eadf728c36224fee48b67d3ca4ed\",\"name\":\"Synco\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"@id\":\"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/#personlogo\",\"inLanguage\":\"es\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/417982e64e8517c66f546625d675f2b6?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/417982e64e8517c66f546625d675f2b6?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Synco\"},\"url\":\"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/?author=1\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Parentescos vamp\u00edricos. Monstruos y degeneradxs en tiempos de reconocimiento luminoso - Proyecto Synco","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/?p=1893","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Parentescos vamp\u00edricos. Monstruos y degeneradxs en tiempos de reconocimiento luminoso - Proyecto Synco","og_description":"Por \"parentescos vamp\u00edricos\" entiendo cualquier modo del estar-en-com\u00fan que escape a las determinaciones familiaristas, monog\u00e1micas, reproductivas y heterosexistas con las que se han configurado hist\u00f3ricamente nuestros v\u00ednculos. [...]","og_url":"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/?p=1893","og_site_name":"Proyecto Synco","article_published_time":"2021-04-07T18:01:03+00:00","article_modified_time":"2021-06-21T21:56:33+00:00","og_image":[{"width":999,"height":605,"url":"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/vampiro.jpg","type":"image\/jpeg"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Synco","Tiempo de lectura":"14 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/#website","url":"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/","name":"Proyecto Synco","description":"Observatorio de ciencia ficci\u00f3n, tecnolog\u00eda y futuros","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/?s={search_term_string}"},"query-input":"required name=search_term_string"}],"inLanguage":"es"},{"@type":"ImageObject","@id":"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/?p=1893#primaryimage","inLanguage":"es","url":"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/vampiro.jpg","contentUrl":"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/vampiro.jpg","width":999,"height":605},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/?p=1893#webpage","url":"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/?p=1893","name":"Parentescos vamp\u00edricos. Monstruos y degeneradxs en tiempos de reconocimiento luminoso - Proyecto Synco","isPartOf":{"@id":"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/?p=1893#primaryimage"},"datePublished":"2021-04-07T18:01:03+00:00","dateModified":"2021-06-21T21:56:33+00:00","author":{"@id":"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/#\/schema\/person\/b433eadf728c36224fee48b67d3ca4ed"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/?p=1893#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/?p=1893"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/?p=1893#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Parentescos vamp\u00edricos. Monstruos y degeneradxs en tiempos de reconocimiento luminoso"}]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/#\/schema\/person\/b433eadf728c36224fee48b67d3ca4ed","name":"Synco","image":{"@type":"ImageObject","@id":"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/#personlogo","inLanguage":"es","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/417982e64e8517c66f546625d675f2b6?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/417982e64e8517c66f546625d675f2b6?s=96&d=mm&r=g","caption":"Synco"},"url":"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/?author=1"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1893"}],"collection":[{"href":"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1893"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1893\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1903,"href":"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1893\/revisions\/1903"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1900"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1893"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1893"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sonambula.com.ar\/synco\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1893"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}