Víctor Pajarito Cuello: «La poesía debe mancharse y si es con la vida, mucho mejor».

Camorreros&Irreverentes

reportaje en serie a poetas

Por Hernán Casabella

Autorretrato

 

Víctor Pajarito Cuello

Nació, hace cincuenta años, en la provincia de Buenos Aires. Tomó muchas fotografías. Dibujó sobre papeles blancos. Narró cuentos. Estudió algunas cosas. Jugó con títeres enfrente de niños y adultos. Amigos publicaron poemarios de su autoría. Escribió cartas. Colaboró en revistas. Presentó libros ajenos. Hoy está más sereno. Es un monje urbano en medio de San Luis.

POESÍA Y LITERATURA

¿Dónde está lo poético?

Lo poético está en todos lados. Sólo hay que saber mirar y conmoverse.

 ¿Cómo se lleva tu poesía/literatura con el insomnio, con las noches, con los vicios?

Doña Poesía y yo ya estamos maduros, así que nos aguantamos.

 Tus poemas preferidos son…

Si tengo que elegir poemas propios, elijo los del poemario “Monedas del ´85” que editó Omar Cao. Si debo elegir ajenos, pues toda la obra de Armando Tejada Gómez.

 ¿Utilizás tu condición de poeta para ejercer la seducción?

Claro que sí… Y nunca me dio resultado…

 ¿No sentís que la poesía actual se ha convertido en un género que solo leen otros poetas para ver qué están haciendo mal?

Adhiero a esa percepción… Los poetas nos fuimos encerrando y, a veces, tristemente, le damos la espalda al prójimo y ya no prestamos nuestra voz a sus dolores.

 RELEVO DE PRUEBAS

 Tu última mentira…

“Me gustaron tus poemas…”

 ¿Qué opinás de la poesía/literatura argentina de la última década?

Opino que me falta, todavía, mucho por descubrir… Sé que encontraré cosas muy interesantes. Algo pude disfrutar por redes sociales y libros que me acercaron.

 Vamos a una tradicional: Noche de bodas, quién lleva en brazos a quién: ¿Rimbaud a Lorca o al revés?

Intuyo que Lorca estaría feliz en brazos de un traficante de armas.

 Así de arrebato, ¿qué final/comienzo literario te viene a la memoria?

“He cometido el peor de los pecados que un hombre puede cometer: no he sido feliz”.

 Los libros ¿se compran, se regalan, se prestan, se pierden, se devuelven, se venden, se roban?

Así… En ese orden.

LEO, LUEGO ESCRIBO

 ¿Tenés alguna rutina al escribir?                         

Jamás tuve rutinas. El poema me tomó por asalto, en donde estuviese (bicicleta, caminata, mirando noticieros, etc).

 ¿Tenés objetos fetiches que te sean vitales al momento de escribir?

No tengo fetiches.

 ¿La escritura puede aprenderse en un taller?

Y en los talleres… Qué decir… Si alguien los necesita… La escritura es un don. No creo que haya mayoristas en donde comprar cien bolsas de talento…

 A calzón quitado, ¿leés a tus contemporáneos o solo leés las contratapas y solapas?

Leo de todo, también, a mis contemporáneos.

 ¿Los libros se leen hasta el final o se abandonan?

Los libros se leen hasta donde ellos quieren. Y hoy compiten mucho con los teléfonos celulares. Se ponen celosos. Te abandonan rápido… “Andá con ese…Fijate… Estuvo sonando…”

 GUSTOS

 ¿Cuándo comenzó tu gusto por la escritura?

Comencé a escribir en plena adolescencia y mucho más cuando viejos poetas (hombres y mujeres) comenzaron a alentarme personalmente o por cartas postales.

 ¿Cuál fue el primer libro que leíste?

“Platero y yo” de Juan Ramón Jiménez.

 ¿Qué estás leyendo actualmente?

Picoteo entre poetas beat y una novela de Paulina Movsichoff.

 ¿A quién releés periódicamente?

Los poemas de Mary Oliver.

 ¿Cuáles son tus libros preferidos de la literatura argentina?

“Voces”, de Porchia; “El Linyera”, de Omar Cao; toda la Obra de González Tuñón.

 ¿Hay algún personaje de la literatura con el que te sentís identificado?

Fray Junípero de las Florecillas de San Francisco de Asís.

VUELOS 

¿Escribe para ser recordado o para que la gente en las librerías independientes crea que usted es interesante?

Las dos cosas.

 En un mundo en crisis, con guerras y colapsos económicos, ¿de qué sirve escribir un poema sobre la luz que se filtra por la ventana? ¿No es una desconexión elitista?

Si el poema sólo describe la luz entrando por la ventana, pero esa luz no ilumina el interior y nos deja ver algo más y más y más… Sí… es un simple ejercicio de escritura. La poesía debe mancharse y si es con la vida, mucho mejor.

¿La poesía cambia algo, o es solo un analgésico elegante para la clase intelectual?

La poesía sólo cambia a quien la encuentra. Si ese alguien tiene fuerza y ganas paraluchar por un mundo más humano, pues, mucho mejor.

 PLUMAS

¿Cuánto de la fascinación actual por Lorca se debe realmente a la revolución formal de “Poeta en Nueva York” y cuánto al peso romántico y terrible de su trágico final?

Creo que un poco y un poco. Ser un detenido-desaparecido de la dictadura de Franco, agrega un triste plus a su obra.

 Si Lorca hubiera muerto de viejo en los años 70, ¿seguiríamos buscando el «duende» con la misma devoción, o lo veríamos como un costumbrista andaluz sobrevalorado?

Lorca, imagino, hubiera seguido fiel a su personalidad. Arturo Cuadrado y sus anécdotas me dan pie para pensarlo.

 Alberto Caeiro, Álvaro de Campos y Ricardo Reis… ¿fue una genialidad literaria o el mecanismo de defensa de un tipo que no se animaba a vivir una sola vida de verdad?

Fueron un bello y poético escape a una vida que no se animaba…

 “Libro del desasosiego” es una obra cumbre, pero ¿es el diario de un filósofo o el lamento de un empleado que nunca se atrevió a cruzar la línea?

Es el aullido de un corazón atado… Y vaya a saber por quiénes…

 Dejar de escribir a los veinte años para traficar armas en África… ¿fue el acto de renuncia poética más radical de la historia o simplemente el berrinche de un chico burgués y caprichoso, que se aburrió del ambiente literario de París y de los dramas con Verlaine? Si “Una temporada en el infierno” la hubiera escrito un hombre de cuarenta años, ¿nos parecería igual de mística, o la leeríamos como una crisis de mediana edad mal resuelta?

Creo que el siempre joven Arturo (como Banchs, Rulfo, Gianni Siccardi y algunos más) tuvo la suficiente valentía de decir: “Hasta acá…Esto es todo lo que puedo dar en palabras escritas”. Y no quedar envuelto en fórmulas, oficios, repeticiones y otras yerbas creciendo en los estilos de todos, todas.

 El realismo sucio de Bukowski, con sus botellas, con sus carreras de caballos y con sus misoginias explícitas, ¿sigue siendo un grito de autenticidad marginal o se convirtió en el cliché más previsible para adolescentes que descubren la cerveza? ¿Hay verdadera poesía en su sordidez, o era solo un formato cómodo que aprendió a facturar muy bien cuando le llegó la fama?

De Bukowski amo su coherencia. El viejo escribió lo que vivía día tras día, mes a mes. Conocí muchos poetas que lo imitaban, pero no vivían en un auto ni trabajaban de cartero como sí tuvo que hacerlo el viejo borracho. La poesía y la sinceridad fueron un arma letal en sus manos. Hoy, lamentablemente, muchos, muchas, sólo se escriben para llamar la atención. Y se nota…

Hay una línea muy delgada entre la honestidad brutal de los márgenes y la caricatura del viejo verde profesional. ¿Las flores del mal siguen oliendo a azufre o tienen hoy el aroma inocente de un perfume de shopping? ¿Por qué la poesía contemporánea insiste en imitar el silencio y su herida [Alejandra Pizarnik] convirtiendo el dolor en una pose estética en lugar de un abismo real?

  CONFESIONES DEL ESTRIBO

Un libro… La obra poética de Circe Maia.                               

Un amante famoso… Oscar Wilde.

Una ciudad… Laferrere.

Una película… “Amanece que no es poco”

Un álbum… “Artaud” (Spinetta).

Una delicia… pizza.

Un personaje literario… Mafalda.

Una frase… “Vivir es encontrar el valor de las cosas antes de perderlas” (Roberto Bertolino).

Un poema… “Soneto” de Francisco Luis Bernárdez

 

Dos poemas

Fear

(por «El Chino»)

 

El pasillo es largo

El pasillo es el sector más frío de la Casa.

Las puertas viejas muestran el mismo rostro pintado.

Alguien (imagino un corazón) escribió: FEAR.

Y, abajo, dibujó un rostro.

Por momentos sonríe. Por momentos llora.

La luz es caprichosa en el pasillo.

Fear significa miedo. Es inglés. Lengua de Shakespeare y de los punks.

¿Por qué habrá usado esa palabra? Digo, en inglés y no en perfecto español más, aún, en perfecto insulto argentino. Vaya a saber…

Lo que sí aseguro es que aquí (y afuera) todos tenemos miedo.

El mañana: es miedo. El «dentro de un rato»: es miedo.

¿Qué será de vos, corazón temeroso? ¿Venciste? ¿Claudicaste?

La cara ni sonríe, tampoco llora.

El dibujo es el rostro de la esperanza.

 

«Mi casa son dos chapas»

                                                 (Mt. 25, 45)

Flotan alas de pollo

y el pedazo de zanahoria

(único podrido)

 

flota el morrón

y acaricia la pared de aluminio

 

hace frío y es poco fuego

mesa rectangular pata floja

primer plano

vivo directo exclusivo crónica HD

 

el humo escribe palabras

en el micrófono

porque llora el cronista y la embarazada

llora el discapacitado y el cartonero

y el que una vez tuvo casa y supo

que ducha e inodoro

no son cuentos de hadas

 

lloran porque no alcanza

 

y el hambre sobra

y son invisibles en 160 hectáreas

y 4 mil familias

y no se llaman

Evaluna Camilo Messi

Índigo Mica Viciconte

 

el rating no los favorece

 

pobres en los hornos

desnudos enfermos a la intemperie

 

miro el televisor miro sus rostros

 

la yerba se ha vuelto más amarga

 

usted y yo daremos cuenta

 

qué hicimos con nuestros hermanos

qué hicimos.